La Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia, DINAF, como miembro del Comité Interinstitucional de Inversión Pública en Niñez y Adolescencia, conformado por: Secretaría de Finanzas -SEFIN, Secretaría de Desarrollo e Inclusión Social –SEDIS, Secretaría de Coordinación General de Gobierno-SCGG y UNICEF, presentó el Informe de la Inversión Pública dirigido a la Niñez y Adolescencia, en el cual se refleja que el Estado de Honduras en el año 2015 destinó 30 millones 680 lempiras para atender este sector de la población aumentando en L 251.5 millones frente al monto del 2014, representando una inversión diaria de US$ 1.1 (L. 24.5) por cada niño, niña y adolescente.

En lo referente al tipo de derechos, la inversión se desglosó de la siguiente forma: en los Derechos al Desarrollo, que contempla educación, cultura y deporte, se destinaron L 20,198.4 millones (66% del total); a los Derechos a la Supervivencia, que comprende servicios de salud, programa de asignación familiar, vivienda, acueductos, etc., se destinaron L 8,497.6 millones (28%) y los grupos de derechos en donde el presupuesto público fue menor fueron los Derechos a la Protección dentro de los cuales se encuentran los servicios de la Policía, Poder Judicial y Ministerio Público, grupo al que se destinaron L 1,984.32 (6%) y los Derechos a la Participación cuya inversión en el año 2015 fue nula.

Cabe señalar que, si bien la inversión en el grupo etario de 0 a 5 años es la menor, pues alcanza solamente el 16% de la inversión en niñez total -frente al 43.8% de la población de 12 a 17 años o al 39.7% de la población de 6 a 11 años, ésta fue mayor que la efectuada en los años 2014 y 2013. Con ello, se observa un aumento presupuestario en este grupo prioritario para el Gobierno, que es la primera infancia.

Los hallazgos revelan que por cada lempira que el gobierno gastó en 2015, 16.9 centavos fueron destinados a la niñez y adolescencia (13.3 centavos de manera específica y 3.6 de manera indirecta) por lo que el Estado invirtió un total de 30,680.4 millones para brindar los bienes, servicios públicos y las oportunidades que contribuyen al cumplimiento de los derechos a la educación, a la salud a la alimentación, al agua y saneamiento, entre otros, de los 3,484,289 niños, niñas y adolescentes que viven en Honduras.

Tanto el gobierno de Honduras como UNICEF parten de la idea de que una mayor inversión en niñez y adolescencia propiciará cambios en el proyecto de vida de miles de niños y niñas que no gozan de sus derechos y enfrentan serias dificultades para lograr el desarrollo humano pleno.