Con la finalidad de contar con una base de datos de todas las Organizaciones No Gubernamentales que prestan servicios de atención directa a la niñez, la Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia (DINAF), con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), a través de una firma consultora iniciará el proceso de mapeo que permitirá llevar un registro de estas organizaciones a fin de que, posteriormente, puedan certificarse y garantizar el seguimiento a los estándares de los servicios de atención a la niñez, resaltados por instancias como el Comité de Derechos del Niño y el Instituto Interamericano del Niño, Niña y Adolescente.

El mapeo se realizará a nivel nacional, por un período de cinco meses, tiempo en el cual los Directores y Directoras de las diferentes ONG´s brindarán información sobre los proyectos que desarrollan, mostrando que dan cumplimiento a los derechos del niño, su estado de operación para ofrecer a cada niño y niña lo que necesita para garantizar su supervivencia, desarrollo, participación y protección.

El mapeo será realizado por la firma consultora RegioPlan, que será responsable de establecer los contactos necesarios con las ONG´s a fin de visitarlas para el levantamiento inicial de información.

La Directora Ejecutiva de la DINAF, Lolis María Salas Montes, señaló que “el Gobierno de Honduras gracias apoyo del BID a través de la entidad que preside, está avanzando en un proyecto innovador y con el liderazgo de la firma consultora se podrá identificar el número de ONG´s que brindan atención a la niñez en condición de vulnerabilidad, para así determinar en qué zona geográfica del país se ubican y cuáles son las condiciones o modalidades de atención que se brindan a las y los niños en nuestro país”.

Por su parte el especialista del BID, Luis Tejerina destacó que la DINAF ha demostrado ser una institución confiable para una ejecución exitosa de los recursos y productos en tiempo y con una buena calidad.

Así mismo, Doris García, representante de la Red de Organizaciones COIPRODEN indicó que “se ha estado en deuda con la niñez”, el momento es hoy, trabajar de manera articulada y coordinada entre el Estado y ONG´s en pro de la infancia, agregó que “la niñez no permite improvisaciones”.

A su vez, la representante de Red Viva, María Luna, reiteró que “la DINAF como ente rector está asumiendo su rol a través del monitoreo y acompañamiento”, apuntó que “durante años se había anhelado y necesitado la realización de este proyecto, creemos en los esfuerzos acertados que realiza esta institución”.

Cabe señalar que este será un instrumento abierto y si alguna ONGs queda fuera, posteriormente profesionales de la DINAF podrán incluirlas en el registro inicial y posterior certificación, ya que este es un requisito indispensable para atender a niños y niñas, por lo que se brindará un tiempo prudencial para que todas estas organizaciones puedan adaptarse a los lineamientos requeridos.

Una vez finalizado el mapeo, se prevé que inicie el proceso de certificación y que para finales de este año se diseñarán todos los instrumentos a utilizar, los lineamientos, requisitos y normas para certificarse, las cuales serán socializadas por cada una de las Oficinas Regionales de la DINAF a nivel nacional.

Habrá un proyecto piloto de certificación que cubrirá a 30 ONGs, 5 por cada una de las Oficinas Regionales en todo el país y una vez concluido el proceso de mapeo y certificación la DINAF contará con una plataforma de certificación permanente con técnicos especialistas que harán el acompañamiento técnico a las ONGs así como el monitoreo y seguimiento.

La certificación tendrá un impacto positivo en la vida de las niñas y niños ya que garantizará una atención de calidad y educación integral, bajo estándares internacionales, mientras que para las ONGs se convierte en una oportunidad para aplicar a apoyo de la cooperación, recibir niñas, niños y adolescentes remitidos por la DINAF, participar en procesos de capacitación y asistencia técnica, intercambiar experiencias y creación de redes, entre otras.

Este proyecto de mapeo y certificación está valorado en 3 millones de Lempiras y se perfila como una experiencia innovadora en materia de niñez en Honduras.